
Siempre me ha llamado la atención que, incluso para cerebros que considero bien armados, toda la fuerza de cambio, peso sociológico, variedad musical, aventura vital y provocación social que en su momento tuvo el movimiento hippie (y que abrió definitivamente canales de influencia que llegan hasta nuestros días) hayan quedado reducidos con el paso del tiempo a la imagen de un peludo babeante con el cerebro hecho papilla por el LSD que hace el signo de la victoria mientras cree ver un desfile de elefantes azules donde solo hay un par de nubes grises. Hay que reconocer que, al fin y al cabo, la guerra del tiempo la ha ganado Ronald Reagan cuando, siendo aún gobernador de California, describió al hippie como "un tipo con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y huele como Chita". Esa es la imagen que parece haber quedado grabada en el inconsciente colectivo. Triste, muy triste.
Los punks recogieron la onda reagan de animadversión y se dedicaron a moldearla a su gusto en humoradas histriónicas del tipo Matar Hippies en las Cies. Ellos, que tanto les debían ...
" Los punks criticaron a los hippies acusándolos de blandos y atribuyéndoles un exceso de mística, si bien ambos movimientos comparten ideales, como la tolerancia, la diversidad creativa, la libertad de expresión y la crítica al sistema establecido y los valores convencionales. Además los hippies fueron de los primeros movimientos dentro del rock en experimentar con formas de convivencia alternativas, como comunas, como también haría más tarde el punk. Los hippies seguían una estética y un discurso básicamente positivo, pero, visto que las décadas anteriores de estos movimientos culturales no habían removido definitivamente los sistemas políticos y de valores de la sociedad, el punk optó por ridiculizarla y confrontarla de forma directamente chocante."
wikipedia
Claro que había diferencias entre unos y otros. Pero tambien muchas cosas e
n común. Me rebelo contra la historia. No quiero al hippie babeante, como tampoco al punk descerebrado por las anfetaminas. Hay mucho más, tanto en unos como en otros. Pero una otra vez me encuentro en mi mundo con el desprecio ignorante al jipi y cierta idealizacíón épica del punk (héroes, eso sí cargados de contradiciones, que ardieron de forma heroica para liberarnos de una música apelmazada y aburguesada y que cargaron frontalmente contra una sociedad explotadora, ya sabes...). Claro, y no como los hippies, ¿verdad?, panda de niñatos burgueses jugando al pedo entre las flores. Por favor...
